Ixmukane

GRIETAS DE LA JUSTICIA PARA MUJERES INDÍGENAS

ASOCIACIÓN POR NOSOTRAS IXMUKANÉ

En la aldea Xeabaj, San Andrés Sajcabajá, Quiché, la historia de Catarina y su hija Lucía, quienes viven en extrema pobreza, expone las grietas de un sistema judicial que margina a las mujeres indígenas. Lucía, joven maya k’ich’e con discapacidad visual y de habla, fue víctima de violencia sexual y quedó embarazada, al igual que su hermana años atrás, por el mismo agresor. Aunque denunciado en ambas ocasiones, la impunidad prevaleció en el primer caso y, para el caso de Lucía, la justicia pareciera inalcanzable. La familia enfrenta diferentes violencias como el racismo, la violencia patriarcal, capacitista y sexista, entre otras, que les imponen barreras para el acceso a la justicia. Para ellas, denunciar es un camino lleno de obstáculos, donde la justicia se convierte en una utopía que se rompe con el tiempo.

Ixmukane es una organización de mujeres indígenas
que acompaña a mujeres víctimas de violencia.

Para la denuncia junto a mi hija nos gastamos en un día
lo que gané en 15 días de trabajo.

Mi madre dice que en vez de continuar con la denuncia
priorizará comprar nuestros alimentos.

Si funcionara la justicia, evitaríamos que quien dañó a mi hija
siga dañando la vida de otras niñas.

Tres generaciones comparten un mismo espacio
y una historia que aún espera justicia.

Fuera de la justicia, tengo esperanza de que,
con el apoyo de mi madre, mi hija tenga un mejor futuro.

Siento que la justicia se rompe y se vuelve inalcanzable
para nosotras que somos indígenas.

Con dificultades, la familia sigue avanzando sin renunciar
a la esperanza de buscar justicia.

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