CABILDO INDÍGENA DEL RESGUARDO KANKUAMO
La trayectoria de Sibelis Villazón refleja el avance de las mujeres indígenas en la construcción de paz, desde el liderazgo comunitario hasta la incidencia regional en la Sierra Nevada de Gonawindúa.
Entre las montañas de la Sierra Nevada de Gonawindúa, donde los ríos recorren el territorio ancestral como venas, los caminos empedrados conectan comunidades como un solo cuerpo, las casas de bahareque y las kankuruas guardan la memoria de generaciones, el pueblo Kankuamo continúa tejiendo su relación con la Madre Tierra. Es un territorio sagrado, porque cada espacio sostiene una relación espiritual, donde las mujeres fortalecen su labor como guardianas de la vida, transmisoras de la cultura y sostenedoras de la armonía territorial.
Durante siglos, el liderazgo de las mujeres kankuamas ha estado profundamente ligado a la cotidianidad, y sus infancias transcurren alrededor del fogón y el tejido, para cuidar la vida de sus familias en comunidad mientras se convierten en herederas de saberes ancestrales en la medida en que se involucran en la organización como pueblo indígena, donde ser mujer entraña un profundo vínculo con el territorio y la Madre de Origen. Sin embargo, estas labores muchas veces permanecen invisibilizadas, aunque sean ellas el fundamento del origen y sostenimiento de la vida a través del sistema de saberes y prácticas, que representan una base fundamental del liderazgo indígena, porque desde allí se preserva y mantiene el equilibrio de todo lo que existe material e inmaterialmente.
Hoy, ese liderazgo ligado a la vida se hace visible y expresa una vocería más activa dentro de las estructuras de sus gobiernos propios y en escenarios de incidencia política y social como emblema que amplía las concepciones sobre lo que es la paz, más allá del silencio de los fusiles. Las mujeres kankuamas han tejido desde sus procesos comunitarios con roles de representación, coordinación y toma de decisiones, aportando su propia visión sobre el territorio, la paz y el Buen Vivir.
Una de las voces que representa este proceso es la de Sibelis María Villazón Cáceres, mujer de la comunidad de Guatapurí y coordinadora de Mujer y Familia de la organización indígena kankuama. Su trayectoria refleja el camino de muchas mujeres que han fortalecido sus capacidades a través de la participación, la formación y el reconocimiento de sus propios saberes. Para ella, liderar significa continuar una siembra ancestral: reconocer las raíces dejadas por los mayores y poner la palabra al servicio de la comunidad.
Desde esta perspectiva, la paz para las mujeres kankuamas no se entiende únicamente como la ausencia de conflicto, sino como la búsqueda permanente del equilibrio entre las personas, el territorio y los elementos que sostienen la vida. La paz está relacionada con la protección de la Madre Tierra, la autonomía, la unidad y la continuidad de los principios heredados por los pueblos indígenas.
En este camino, en el año 2020 surge el Mochilón de cabuya de fique, una agenda intercultural de paz construida por las mujeres indígenas de la Sierra Nevada. Este proceso busca generar conciencia sobre el papel de las mujeres en los territorios indígenas como actoras fundamentales en la construcción de paz desde sus propias visiones, saberes y formas de organización.
Sibelis Villazón, lideresa kankuama.
El Mochilón, como tejido de pensamiento y puntada conjunta, avanza como un espacio donde las mujeres de los pueblos Kankuamo, Wiwa, Arhuaco y Kogui intercambian experiencias de liderazgos y comparten vivencias, fortalecen sus voces y construyen propuestas colectivas frente a las realidades de sus territorios. Así, las mujeres han venido ganando reconocimiento en el Concejo Territorial de Cabildos, que es la instancia mayor del gobierno de la Sierra Nevada, incidiendo cada vez más en las dinámicas sociales, los procesos comunitarios y, en especial, en la defensa de su territorio demarcada hoy por la Línea Negra o sistema de Sitios Sagrados.
Las mujeres kankuamas han tejido
liderazgos desde la cotidianidad,
fortaleciendo la participación
y la paz territorial.
Sibelis es una de las comisionadas de la Sierra Nevada que participan en espacios como la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV), escenarios institucionales y diálogos interjurisdiccionales, donde no solo visibilizan las afectaciones del conflicto armado contra su pueblo y las mujeres indígenas, sino que han posicionado una visión de paz basada en la memoria, la justicia, la autonomía y la defensa del territorio.
Sibelis, con su liderazgo comunitario, es horcón que sostiene la vida en armonía y amplía la comprensión de gobernar al cuidar, enseñar, organizar y proteger, aportando en los espacios de decisión junto a los hombres de su comunidad, contribuyendo a la protección de la Madre Origen y a la pervivencia cultural.
La historia de Sibelis, como muchas mujeres de la Sierra Nevada, es una historia de transformación colectiva, de resistencia y re-existencia, cuya presencia, muchas veces silenciosa, ha ganado una participación visible y activa en las decisiones que construyen el futuro del territorio. En la Sierra Nevada de Gonawindúa, sus voces siguen tejiendo caminos de paz desde la memoria ancestral, la palabra y el compromiso con las nuevas generaciones.






